9/10/15

¿Desde cuándo el hombre comenzó a contar?



Aunque se piensa que era el hombre sedentario quien había fundado los principios básicos de la numeración, fue desde la Edad de Piedra que el número se concibió como una idea.   

La palabra número proviene del latín numerus, que se define como la expresión de una cantidad con relación a su unidad. Surgió porque al hombre le preocupaba la recolección de su alimento, dónde se debía obtener al tiempo que se desarrolló un lenguaje para la comunicación entre sus congéneres y un arte creativo que se ve reflejado en las antiguas pinturas rupestres. Existieron durante la edad antigua varios tipos de números surgieron de las culturas orientales: babilonia, egipcia, china, india; de las culturas occidentales: griega y romana; hasta algunos pueblos de Mesoamérica: Maya y azteca. 

En la religión el número se asociaba a fuerzas de carácter mágico y provenientes de la naturaleza. Al ser sedentario el hombre cambió sus hábitos, su forma de vivir y una vida social que incluyó necesidades para la convivencia. Al surgir el comercio, era necesario establecer relaciones numéricas para el trueque de mercancías. Al principio se contaba con las manos de tal modo que los sistemas de numeración eran en base cinco y posteriormente con base diez cuando se trataba de contar por grupos.

En las culturas orientales,  mencionadas en el inicio, las matemáticas toman forma y resultan ser básicas para la administración de cosechas, creación de obras públicas, colecta de impuestos y calendarización, de ahí que el conocimiento del movimiento de cuerpos y constelaciones celestes fue importante para medir diferentes eventos del mes y del año.


Al principio los números eran enteros positivos, en Egipto (2000 a. C.), surgieron los primeros sistemas decimales y fraccionarios que se usaron hasta la Edad Media. Los números egipcios eran representados como jeroglíficos con fines pictóricos y los más conocidos eran de base 10. Fueron descubiertos en el papiro de Moscú, papiro de Rhind y en los menos importantes de Harris y Rollin. Para la escritura hierática, en la vida cotidiana, se simbolizaban de manera simple.

Los babilonios superaron al sistema numérico egipcio y era de tipo sexagesimal. Fueron hallados en Irak a fines del siglo XIX tras una excavación organizada por la Universidad de Pensilvania, en la que se halló cerca de 400 tabletas de arcilla que actualmente están distribuidas en distintos museos alrededor del mundo. Respecto a su contenido se clasificaron de la siguiente manera:
a)    Tablas de multiplicar, de recíprocos, cuadrados y cubos, de raíces cuadradas y cúbicas.
b)    Colecciones de problemas ordenados de menor a mayor dificultad.
c)    Problemas con datos numéricos específicos y sus soluciones, dadas por medio de algoritmos, desarrollados paso por paso. 

Los griegos en el siglo V d. C., especialmente quienes seguían a Pitágoras, clasificaron a los números al introducirse los conceptos de cualidad y propiedades propias de cada uno en: impares, pares, primos, compuestos, perfectos triangulares, cuadrados, pentagonales, etc. Logrando así el enlace entre la geometría y la aritmética. 

La numeración romana se caracterizaba por seguir un principio aditivo, “ya que sus cifras de valores independientes unas de otras se yuxtaponían, implicando la suma de los valores correspondientes”. (Carpinteyro & Sánchez, 2004: 56). Son muy utilizados en la actualidad en capítulos de libros y documentos, entre otros fines. Surgieron en el siglo I d. C., parecen ser letras del alfabeto que hoy conocemos, pero en realidad son formas estilizadas de los grupos que vivían antes de los romanos en dicha península: los etruscos y tribus ítalas.  

La matemática hindú constituyó la base de los números que actualmente utilizamos, basado en un sistema de posicionamiento decimal. Aunque también se cree que fue adoptado por los chinos y pos consiguiente adoptado en la India. Los árabes lo compartieron en Europa por medio de la obra Al Khuwarizmi. También se adoptó el cero simbólicamente por primera vez, aunque la cultura babilónica ya la tenía su propio símbolo y una cultura más aislada en América, conocida como los mayas.

El pueblo Maya destacó en las ramas de la escultura, arquitectura, la educación, el comercio, las matemáticas y la astronomía. Por su cuenta encontraron el principio de la posición, seguramente antes que los indios, y crearon su símbolo del cero, como fue mencionado en el párrafo anterior. Era en base 20, descubierto en el Código de Dresde y copiado en el siglo IX, utilizado para la astronomía y la adivinación.

En 1985, Simón Stevin se dio a la tarea de introducir a occidente las fracciones decimales como parte de un proyecto de unificación del sistema total de medidas sobre la base decimal. Finalmente es en 1801 cuando Karl Friedrich Gauss presenta su obra Disquisitiones Arithmeticae  en la que se reunía un compendio de obras sobresalientes de teorías de números predecesores, permitiendo la creación de la teoría moderna de los números, que hoy en día son el sustento de la aritmética y demás ramas de las matemáticas.

Para concluir, los números son básicos, prácticos y necesarios. No hay una sola rama del conocimiento que no requiera de su auxilio. Los usamos para contar el tiempo y saber en qué época vivimos, contar nuestro dinero y las cosas que poseemos. Conocer a la gente y hasta otras culturas. Tan necesarios que los hombres más antiguos sabían que debían existir. Cabe mencionar que la existencia de los números es una evidencia de las cualidades  propias de los seres humanos, conocida como la abstracción, que concebimos desde nuestros primeros años de vida.

 

Alethea: Rosalba Ramírez

Fuentes de consulta:
Definición.de. (2015). Definición de números. Consultado el 4 de octubre de 2015. Recuperado de http://definicion.de/numeros/
Carpinteyro, E. & Sánchez, R. (2004). Álgebra. (pp.47-57). Publicaciones Cultural: México. 

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